Las historias de estar perdido y la necesidad de encontrar el camino a casa siguen siendo una de las necesidades personales y arquetípicas más importantes de la humanidad. Las referencias al hogar son un motivo universal en cuentos de hadas y fábulas que habla de esta necesidad como una profunda necesidad interior. En estas historias, a menudo escuchamos cómo alguien se pierde en el bosque y debe aprender a escuchar a las criaturas encantadas del bosque que le muestran el camino a casa. Así también, buscamos ese hogar donde criar a nuestra familia, con la esperanza de que algún día escuchemos a nuestro hijo decir esas palabras reconfortantes: "¡Este es mi hogar!", palabras que sin duda nos derretirán el corazón. Y más adelante en la vida, buscamos un tipo de hogar muy diferente, quizás más pequeño, más cercano a nuestros hijos y nietos, donde comenzamos a vivir con la realidad de que este podría ser nuestro lugar de descanso final. Volver a casa tiene muchas formas. Una que nunca olvidaré son las últimas palabras de mi madre antes de morir, gritando: "Mamá, vuelvo a casa". Desde nuestra juventud hasta el final de la vida, nos aferramos a la sacralidad del hogar. Michael Conforti
Michael Conforti